Dirigido a: Toda la población, tema de interés para todas las familias de las víctimas.
Introducción:
A medida que pasa el tiempo, tenemos más personas desaparecidas en el mundo y, con esto, miles de familias buscándolas. Pero existe el otro lado de la moneda: por miedo a investigar o a buscar la verdad, son amenazadas y nunca más lo vuelven a intentar. A esto se suma otra historia: por no tener una buena relación con su familia, por no tener un contacto constante o simplemente por no vivir cerca, no se imaginan que algo malo pueda pasar, incluso que se llegase a la muerte. Bajo este contexto, encontramos los casos de los que hoy venimos a hablar: Los Desaparecidos buscan a sus familias. Estas familias, aisladas de todo, no saben, no se imaginan que esta persona llegó al final de su vida y está a la espera de ser reclamada.
Teniendo en cuenta esto, no es bueno dejarlos de buscar, no perder la fe, o mucho menos el contacto, porque a medida que han pasado los años, Medicina Legal ha logrado identificar cientos de cadáveres esqueletizados y frescos que han sido entregados a sus familias, como también cientos de estos plenamente identificados que aún continúan en espera de que alguien venga por ellos y puedan descansar en paz.
Esta es la realidad del día a día: accidentes de tránsito, enfermedades silenciosas, caídas inesperadas, peleas en la calle, incluso estar en el lugar equivocado. Hemos escuchado muchos casos como: Salió de la casa y nunca más volvió, mi familiar es consumidor y no sabemos nada de él, Se fue peleando hace una semana y no ha vuelto, yo vivo en otra ciudad y perdí el contacto con mi hijo, mi hija es adolescente y se fue con el novio, no conocía a sus amigos pero se fue con ellos; y con cada una de estas historias viene lo siguiente: estamos expuestos a enemigos e incluso a la muerte cada segundo.
Por otro lado, personas desaparecidas hace muchos años, víctimas del conflicto, que hasta ahora están siendo recuperados sus cuerpos, grupos al margen de la ley que están contando dónde han dejado a sus víctimas, y cada uno de esos cuerpos recuperados son traídos a Medicina Legal. A partir de esto, tenemos varias formas de poder ayudar a estos cadáveres a hablar y a ser entregados a sus familias. A continuación, les contaremos un poco de este proceso:
El primer plan de acción, apenas ingresa un cadáver, es poder lograr la IDENTIFICACIÓN, esqueletizado o fresco. ¿En qué consiste esta identificación? La primera es por medio de las huellas digitales. Para esto, contamos con el organismo de inspección Lofoscopia. El experto técnico es el encargado de cotejar las huellas decadactilares que están por parte de la Registraduría General de la Nación contra las necrodactilias que son tomadas en el momento que se está realizando la inspección al cadáver.
Si no es posible esta identificación, pasamos a la identificación por parte de odontología bajo cotejo dental. Esta consiste en que los profesionales peritos de odontología realizan una carta dental y posteriormente la comparan contra la carta dental previa a su fallecimiento, si llegase a existir, obteniendo así un resultado positivo o negativo para el cuerpo objeto.
Y por último, tenemos el cotejo genético. Se toma una muestra de sangre a los familiares en primer grado de consanguinidad y se compara con la muestra extraída del cadáver para así poder evidenciar si tienen algún tipo de coincidencia. Es de aclarar que la genética no identifica, pero sí es un puente y una ayuda para orientar si estos comparten o no los mismos genes.
Luego de que logramos la identificación total de este cadáver, pasamos a la DIVULGACIÓN, y consiste en que, por parte de Medicina Legal, se realiza dicha divulgación a nivel nacional a través de entidades como defensoría, personería, alcaldía de la ciudad de donde la persona nació, medios de comunicación, entre ellos, canales de radio, periódicos, comunicadores sociales más reconocidos en la ciudad, etc., para el apoyo y la búsqueda de familiares de esta persona plenamente identificada con nombres completos, apellidos y número de identificación. Pero tristemente su familiar aún no sabe la historia y mucho menos que le llega la vida a su fin, encontrándose bajo custodia del Instituto Nacional de Medicina Legal.
El panorama anterior no es alentador. Es triste ver cómo pasa el tiempo y las personas fallecidas se quedan sin ser reclamadas y, detrás de esto, una familia triste y desesperada, o quizás resignada con cada caso diferente que se logra evidenciar. El llamado hoy es para que, si tienen algún familiar desaparecido bajo cualquier contexto, lo busquen, indaguen, llamen, pregunten. Medicina Legal cuenta en su página principal con las BÚSQUEDAS PÚBLICAS a nivel nacional, donde por nombres y apellidos pueden acceder a la base de datos de CADÁVERES o PERSONAS REPORTADAS COMO DESAPARECIDAS. Muchos casos han salido positivos, familias que no viven en la misma ciudad pero logran encontrar a su familiar fallecido.