Por Alexandra Cárdenas Pinzón- Profesional Especializado, Oficina de Planeación.
Durante varias décadas, Colombia ha sido víctima de la corrupción, flagelo que ha permeado en todas las esferas del gobierno, afectando de manera negativa a toda la población, deslegitimando las instituciones y socavando la confianza en quienes nos gobiernan. No muy lejos de esta realidad, el Instituto Nacional de Medicina Legal ha sido víctima de hechos de corrupción y se ha visto envuelta en escándalos mediáticos por realizar cobros indebidos de los servicios forenses, perdida de elementos material probatorios y de informes periciales, presión o influencia indebida, entre otros; empañando años de esfuerzo de muchos servidores públicos que con su conocimiento científico, preparación y dedicación altruista, han aportado a la verdad y a la justicia de un país inmerso en la violencia y la desesperanza.
Sí bien Medicina Legal, no está exenta de este flagelo, no lo desconoce y estos lamentables hechos que afectan al final de la línea a los ciudadanos, han actuado como motor, emprendiendo y motivando grandes esfuerzos institucionales para frenar y prevenir actos de corrupción; se preguntarán cómo?
A partir del 2011, el Gobierno creó el Estatuto Anticorrupción, estableciendo diferentes medidas para la lucha contra la corrupción, planteando una política de cero tolerancia ante estos actos. Dentro de las diversas medidas, se hizo un llamado a la prevención general; para ello, el artículo 73 de la Ley 1474 de 2011, indicó “Cada entidad del orden nacional, departamental y municipal deberá elaborar anualmente una estrategia de lucha contra la corrupción y de atención al ciudadano (…)”.
Esta estrategia está contenida en el Plan Anticorrupción y de Atención al Ciudadano, es una herramienta de gestión de tipo preventivo, que reúne en un solo documento, diferentes estrategias para el control de la corrupción y el fortalecimiento de la atención al ciudadano; su estructura está integrada por seis componentes independientes, que contienen parámetros y soporte normativo propio; los componentes son:

Su principal objetivo: la promoción de estándares de transparencia y lucha contra la corrupción.
Para ampliar estos conceptos, una breve descripción de cada componente y su aplicación en el Instituto:
Componente 1 - Gestión del riesgo de corrupción: Acorde a la metodología establecida por el Gobierno, la Entidad ha identificado los posibles hechos generadores de corrupción que pueden llegar a materializarse afectando el cumplimiento de los objetivos institucionales; por ello, se ha generado, controles efectivos para mitigarlos. A la fecha el Instituto ha identificado y gestionado 31 riesgos de corrupción.
Componente 2 - Racionalización de Trámites: La razón principal, facilitar el acceso a los servicios y trámites existentes, simplificando, estandarizando, eliminando, optimizando y automatizando; es decir, facilitando los pasos para el acceso. En la actualidad el Instituto puso a disposición de la ciudadanía, dos trámites para descargar en línea, desde la página web del Instituto: El certificado de necropsias y el certificado de personas reportadas en el Registro Nacional de Desaparecidos.
Componente 3 -Rendición de Cuentas: Su propósito, es afianzar la interacción entre el Estado, ciudadanos y actores interesados, mediante la información y explicación pública de los resultados de la gestión de la entidad, garantizando los derechos a exigir explicaciones y a realizar control social; esto a su vez, fortalece la transparencia y el diálogo en doble vía. En este punto el Instituto ha emprendido acciones que son coherentes con los lineamientos del Estado con miras de proporcionar espacios e información útil para el ciudadano en las 8 Direcciones Regionales.
Componente 4 - Mecanismo para mejorar la Atención al Ciudadano: ¿Cuáles mecanismos?, los de garantizar el acceso de los ciudadanos a los trámites y servicios, mejorando la atención, asegurando su satisfacción, respondiendo a sus necesidades y expectativas, gestionando efectivamente las peticiones, quejas, reclamos, sugerencias y denuncias, protegiendo los datos personales; entre otras, con acciones encaminadas a mejorar la calidad y la accesibilidad de los servicios, entre las que se resalta la creación del Grupo Nacional del Servicio al Ciudadano, protocolos de atención al cliente y la ampliación de los canales de atención virtual.
Componente 5 - Mecanismo para la Transparencia y Acceso a la Información: La falta de visibilidad y de comunicación, han violado derechos fundamentales para los ciudadanos, entre ellos, el acceso a la información veraz y confiable; es por esto, que la transparencia es un mecanismo transversal en la gestión de todas las entidades del gobierno, como mecanismo que abre la puerta y fortalece los lazos con los ciudadanos.
El Instituto ha desarrollado acciones concretas para la transparencia, visibilizando por diferentes medios la gestión institucional junto con el acceso a la información pública, excepto aquella considerada como legalmente reservada.
Componente 6 - Iniciativas Adicionales: Las iniciativas que promueve el Instituto, se enfocan en fomentar la cultura de la integridad, con actividades pedagógicas generando valor desde el quehacer institucional.
El Plan Anticorrupción y de Atención al Ciudadano, más que un documento, en una herramienta de gestión que nos permite anticiparnos ante dificultades y perjuicios, previniendo daños en la imagen, en la credibilidad y en la probidad de la Entidad, ¿por qué?, porque es más barato y efectivo prevenir que curar, controlando y realizando seguimientos periódicos al cumplimiento de los compromisos, con acciones que impacten de manera positiva con un mejor servicio a la ciudadanía y autoridades, promoviendo y garantizando sus derechos. No obstante, la gestión no se reduce a realizar únicamente el Plan Anticorrupción y de Atención al Ciudadano, adicionalmente, desde la Alta Dirección, se han desarrollado políticas que fortalecen la gestión de cada uno de los componentes ya mencionados desde otras instancias, se han aunados esfuerzos entre las diferentes dependencias para frenar estos actos de corrupción y la mejora del servicio junto con el apoyo y la gestión intersectorial.
Para finalizar, surge el interrogante, ¿es suficiente?, ¿Por qué se sigue presentando?, las respuestas van más allá de lo que puedan hacer las Instituciones, los hechos que nos preceden son reflejo de nuestra historia, de la historia del país. De nada sirve hablar de integridad, de valores, de cultura, sino hay un compromiso verdadero, consiente y genuino de cada persona con su propio cambio.
Esta es una tarea de todos.