Está sucediendo en Colombia. Ya para la Administración de Justicia no es desconocido el término “Perito Forense Certificado”, y no sólo empieza a ser conocida esta condición, sino que además es una posibilidad deseada en las acreditaciones de los peritos en la audiencia y codiciada por los peritos de todas las disciplinas, de las ya convocadas y de las que aguardan su turno para entrar en el proceso.

La certificación de peritos forenses liderada por el Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses vio su luz con la primera convocatoria efectuada en el año 2014, para peritos de Clínica Forense y Odontología Forense. Ese primer grupo de peritos amparados en sus conocimientos, experiencia acumulada, y cualidades éticas, morales y personales, se arriesgó a participar por primera vez en un proceso de evaluación integral de pares, con la tranquilidad que les brindaron los documentos publicados en la página institucional, las Reglas de Certificación, el Código de Ética, los Esquemas de Certificación para cada disciplina y los Estándares Genéricos de Competencias para la Certificación de Peritos Forenses, donde encontraron organizadas todas las unidades de competencias propias de sus quehaceres específicos, con los criterios del Saber, el Saber Hacer y el Ser, por los cuales deberían responder en el proceso de evaluación que habían decidido enfrentar.
Esa primera cohorte de orgullosos Peritos Forenses Certificados, pertenecientes a entidades públicas y privadas, fue la piedra angular para que, a partir de entonces, año tras año, el Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses continuara realizando convocatorias para la certificación de peritos forenses de otras disciplinas. Por las salas y laboratorios del Instituto y salones de universidades y entidades en convenio han desfilado hasta la fecha, peritos de Necropsias Medicolegales, Antropología Forense, Lofoscopia, Biología Forense y Estupefacientes. El Grupo Nacional de Certificación Forense ha revisado la documentación de cerca de 1300 peritos solicitantes, de los cuales quienes cumplieron con los requisitos establecidos en el proceso (legales, académicos y de experiencia) se convirtieron en Candidatos que presentarían las pruebas para obtener su certificado. Por el camino de las evaluaciones algunos peritos desistieron de su aspiración por decisión propia o por fuerza mayor, otros no consiguieron cumplir con todos los requisitos de las pruebas y entonces el No Aprobado que se les notificó de manera confidencial, lo acompañó siempre la invitación a no desfallecer, a tomar la experiencia como una autoevaluación gratuita, y a presentarse nuevamente en la próxima convocatoria. Los demás peritos, los Aprobados, a la fecha 418 peritos, asistieron acompañados de sus padres, familiares o amigos a sencillas pero emotivas ceremonias de entrega de certificados, presididas por el (la) Director(a) de la entidad. Cada una de esas Certificaciones representa el aseguramiento escrito que entrega una tercera parte (INMLCF), a los peritos de entidades públicas o privadas que han cumplido con los requisitos especificados en el respectivo Esquema de Certificación. Este documento, que tiene un número único de identificación nacional, tiene tres (3) años de vigencia, luego de lo cual el perito debe renovar su certificación.
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El Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses, en cumplimiento de la misión determinada en la Ley 938 de 2004, Artículo 36, Numeral 8, continúa incansablemente invitando y reuniendo a los expertos de entidades públicas y privadas, a representantes de la academia, de los peritos particulares y a todos aquellos que enseñen, promueven o ejercen sus profesiones forenses en el Sistema de Administración de Justicia, para que sean ellos quienes aporten, revisen, aprueben y validen los Esquemas de Certificación y los Estándares Genéricos de Competencias para la certificación de peritos forenses de las nuevas disciplinas y categorías del conocimiento cuyos peritos podrán también certificarse.
Es así como peritos de diversidad de instituciones, pertenecientes a las áreas de Psiquiatría Forense, Evidencia Traza, Toxicología Forense, Balística Forense, Accidentes de tránsito (Física Forense), Genética Forense, Psicología Forense, Documentoscopia, y de las categorías de Clínica -Tortura, Necropsias -Tortura y Odontología – Tortura, continúan reuniéndose y discutiendo sus saberes en un ámbito de concertación y respeto para llegar a los acuerdos científicos y técnicos imparciales que son necesarios para definir los esquemas de evaluación para la certificación de los peritos de cada una de sus respectivas disciplinas - categorías. La profundidad y riqueza académica de las discusiones, la estricta revisión bibliográfica actualizada, los aportes desde la diversidad de experiencias y especializaciones y el criterio metodológico riguroso que imprimen las especialistas de dichas ciencias pertenecientes al Grupo Nacional de Certificación Forense, han dado como resultado documentos estandarizados para la certificación de peritos forenses aprobados y validados por las partes interesadas, que no sólo han sido admitidos por las diferentes comunidades científicas sino que son la base de un proceso que actualmente está siendo evaluado para la Acreditación y alguna vez, en el cercano futuro tendrán que convertirse en Normas o Guías Técnicas Colombianas Sectoriales . Nuestro proceso de certificación de peritos forenses y sus documentos han sido conocidos, revisados y avalados por expertos internacionales de diversas disciplinas, quienes incluso han demostrado su interés en que sea el Instituto quien los acompañe en los procesos de certificación de peritos en sus respectivos países.
A continuación, transcribo las opiniones de algunos de los peritos forenses que han participado en el proceso de certificación:
“En la certificación nos evaluaron los pilares fundamentales de nuestra condición de expertos: formación, experiencia y actitud. Este proceso nos permite conocer nuestra verdadera competencia pericial”.
“En la certificación participa personal de alto nivel. Por eso se logran mayores estándares de calidad en un campo muy exigente”
“La certificación forense genera confianza, probidad, verdad ética, trabajo por procesos, actualización, conocimiento, calidad de la información y mejoramiento de los sistemas de gestión”
“La certificación cuenta con Herramientas de evaluación muy bien trabajadas y que garantizan objetividad. En verdad sus evaluaciones son válidas y confiables.”
“La certificación nos acostumbra a verificar la trazabilidad científica de nuestras pruebas.”
“Es una oportunidad para que el servicio forense mejore”
“Como perito forense certificada he visto como Positivo que nos acredita como peritos, nos permite estar actualizados acorde con las necesidades del sistema judicial, la certificación además nos respalda en audiencias de juicio oral y en las entidades en las que ofrecemos el apoyo judicial nos da credibilidad y confianza.”
“La certificación me pareció súper importante porque garantiza la idoneidad del perito y da confianza al sistema de justicia que tanto lo necesita, yo trabajo mucho este punto con los estudiantes de especialización en medicina legal.”
“Pienso que todos los profesionales debemos prepararnos para competir en un campo que ya está globalizado. Por eso seguir las pautas de una Norma internacional como la ISO/IEC 17024 en la certificación nos da un reconocimiento mundial de calidad.”
“Veo que la certificación va a ser requerida para desempeñar el cargo.”
“La certificación es en verdad un exigente control que da confianza a los clientes y a las autoridades de la competencia del perito para su desempeño.”
“Yo diría que es bueno evaluar periódicamente, porque la dinámica de muchas entidades se cierra en hacer rutinariamente lo mismo, lo cual hace que un funcionario, se siente en un estado de confort, sin tratar de darle un valor agregado a la labor que desarrolla. Desde un punto de vista de competitividad, podría decirse que el perito o funcionario debe tratar de agregar valor a los informes y/o resultados de los análisis que desarrolla”
“La tendencia en estas épocas es que, a corto o mediano plazo, la certificación forense va a ser tipificada y exigida por las autoridades como requisito “sine qua non” en las audiencias y los sujetos procesales la valorarán para que el juez dé el aval, por lo tanto será obligatoria con las excepciones que determine la Ley, entonces será norma y no excepción de la norma”
Piense en cada una de las opiniones aquí transcritas y contéstese a sí mismo, en estricta confidencialidad, estos interrogantes:
Si Colombia cuenta ya con un proceso de certificación de peritos forenses imparcial, transparente y confidencial, cuyas pruebas han demostrado ser equitativas, válidas y confiables, considere por un momento que usted es el dueño de la compañía privada que venderá los servicios periciales en el país, o que es el (la) Director (a) General de la entidad pública que proveerá gratuitamente los servicios periciales. Si le fuera posible escoger para su planta profesional entre peritos certificados bajo una norma internacional (NTC-ISO/IEC 17024) y peritos no certificados, ¿Usted qué haría? Si perteneciera o dirigiera la Administración de Justicia ¿Usted qué haría? Piense en los beneficios para la Administración de Justicia, en las necesidades de las víctimas, en la proyección profesional y el reconocimiento nacional e internacional de su entidad o compañía y en los mismos peritos ¿Usted qué haría?
Patricia Gaviria Muñoz
Coordinadora Grupo Nacional de Certificación Forense
Abril 2020.