La historia de los NN que comienzan a aparecer
Fecha de publicación: 2011-09-19
En los cementerios legales de todo el país hay miles de tumbas de NN donde podrían estar los cuerpos de las personas que por décadas han sido reportadas como desaparecidas. Pero entre saber que están allí y exhumarlos hay un largo camino.
Ante el drama de los desaparecidos en Colombia, el Ministerio del Interior, la Registraduría y Medicina Legal unieron esfuerzos para identificar entre los NN a aquellos muertos que fueron enterrados sin nombre con la esperanza de poner fin a la búsqueda de aquellos a quienes un día se llevaron y nunca volvieron. Pero lo que han descubierto es aún más dramático.
La primera de las conclusiones de esta investigación, que se dará a conocer en diciembre cuando termine la primera fase, es que muchos de los cadáveres sin identificación que tiene registrados Medicina Legal no están en el listado de los casi 52 mil desaparecidos reportados en el Registro Nacional de Desaparecidos. Esta base de datos unificó las denuncias desde varias fuentes, incluidos los registros oficiales y los de organizaciones no gubernamentales.
Una de las causas de esto es que en muchos sitios del país, y durante muchos años, las desapariciones no fueron denunciadas. Los cálculos de la Fiscalía apuntan a que en las zonas donde el conflicto fue más intenso, no se denunciaron más del 65 por ciento de las desapariciones.
Esta cifra podría aumentar en las zonas rurales, donde los campesinos no tenían acceso a la justicia, nunca ha existido una representación de Medicina Legal y los médicos rurales encargados de las necropsias, algunas veces por ineficiencia y otras por miedo, no hacían los registros como es debido. Otra razón para que no estén reportados es que sus familias pensaban que se fueron por una decisión propia y no que murieron. Y muchos ni siquiera sabían a quién hacer el reporte.
El mayor número de desapariciones en Colombia se registró en los años 90, cuando los paramilitares emprendieron su ofensiva más grande y utilizaron diversidad de métodos para desaparecer los cadáveres de sus víctimas.
Sin embargo, en el sistema la cifra más alta de desapariciones está registrada entre los años 2000 y 2003 (aunque ocurrieron una década antes), de acuerdo con la Comisión Nacional de Búsqueda, tal vez porque la intensidad del conflicto se redujo un poco y las familias tuvieron más posibilidades de denunciar la desaparición de sus seres queridos.
También es posible que en la medida en que avanza la sistematización de los datos y entren nuevas bases de datos o registros perdidos al sistema, la cifra de desaparecidos suba. Este proceso sólo puede hacerse ahora, porque antes no existían registros digitales y realizar los cruces de forma manual era un trabajo que requería mucho tiempo y personal, con el que no contaba ninguna de las instituciones.
Ese trabajo comenzó hace cuatro años y hoy está compilado en el Sistema de Información Red de Desaparecidos y Cadáveres, Sirdec, una plataforma de alta tecnología que permitió los avances que hoy comienzan a dar frutos.
Este sistema tiene hoy 62 mil registros, pero aún contiene el nombre de 11 mil que aparecieron vivos pero que no se han sacado de la base de datos porque las investigaciones por su desaparición podrían estar abiertas en algún lado. La idea es que, si cualquier autoridad busca el nombre de una persona que haya estado desaparecida en el sistema, aparezca que fue encontrada y cómo fue el hallazgo.
El esfuerzo es reconocido por las organizaciones de víctimas. El representante Iván Cepeda asegura que el trabajo que está haciendo Medicina Legal permitirá que algunas personas desaparecidas sean localizadas aunque sus familias no las hubieran reportado.
Tomado de la silla vacía 19 de Septiembre 2011 Leer más